El ácido clorhídrico. Cuando se estimulan las células oxínticas secretan una solución ácida que contiene aproximadamente 160 milimol de HCl por litro, concentración que es casi exactamente isotónica con los líquidos del cuerpo. El pH de esta solución es aproximadamente 0.8, muy ácido. La formación del ácido clorhídrico por las células oxínticas ocurre en las siguientes
etapas:
1. El ión cloruro es transportado activamente desde el citoplasma de las células oxínticas a la luz de los canalículos, y a su vez se extraen, también activamente, iones sodio. Ello crea un potencial negativo de "40 a "70 mV en los canalículos, que a su vez causa difusión pasiva de iones potasio y un cierto número de iones sodio con carga positiva del ci- toplasma celular también hacia los canalículos. Como consecuencia entran cloruro de potasio y cantidades mucho menores de cloruro sódico a la luz canalicular.
2. El agua se disocia en iones hidrógeno e iones hidroxilo en el citoplasma celular. Los primeros son secretados a continuación activamente hacia los conductillos a cambio de iones potasio, y este proceso activo de intercambio esta canalizado por H+, K+ y ATPasa. Además los iones Na+ son activamente absorbidos por la bomba. En consecuencia, se reabsorben la mayor parte de los iones potasio que han sido secretados junto con los iones cloruro, y los iones hidrógeno toman su lugar en los canalículos, produciendo ácido clorhídrico a concentración muy elevada.
3. El agua pasa por ósmosis a través de las células hacia los canalículos. Por tanto, la secreción final de los canalículos es una solución que contiene 155 milimoles/l de HCl, 15 milimoles/l de KCl, y una muy pequeña cantidad de NaCl.
4. Finalmente, el dióxido de carbono, que se ha formado mediante el metabolismo celular
o ha pasado de la sangre a la célula, se combina con los iones hidrógeno, formados en el
primer paso durante la disociación del agua, por influencia de la anhidrasa carbónica, para formar ácido carbónico, que a su vez se disocia en iones bicarbonato e hidrógeno. El
Ion bicarbonato, a su vez, difunde al exterior de la célula en dirección a la sangre a cambio de iones cloruro que entran en ella, y más tarde se secretan hacia los canalículos
lunes, 10 de junio de 2013
ANATOMÍA DEL SISTEMA DIGESTIVO
El aparato digestivo o sistema digestivo es el conjunto de órganos (boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso) encargados del proceso de la digestión, es decir, la transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del organismo.1
La función que realiza es la de transporte (alimentos), secreción (jugos digestivos), absorción (nutrientes) y excreción (mediante el proceso de defecación
El aparato digestivo es un conjunto de órganos, con glándulas asociadas. Se encarga de transformar los alimentos en sustancias simples y fácilmente utilizables por el organismo.
Desde la boca hasta el ano, el tubo digestivo mide unos once metros de longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química transformándose en el bolo alimenticio. Luego, el bolo alimenticio cruza la faringe, sigue por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y medio de capacidad, en condiciones normales, cuya mucosa segrega el potente jugo gástrico, en el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en el quimo.
A la salida del estómago, el tubo digestivo se prolonga con el intestino delgado, de unos seis metros de largo, aunque muy replegado sobre sí mismo. En su primera porción o duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.
El tubo digestivo continúa por el intestino grueso, de algo más de metro y medio de longitud. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos indigeribles de los alimentos
La función que realiza es la de transporte (alimentos), secreción (jugos digestivos), absorción (nutrientes) y excreción (mediante el proceso de defecación
El aparato digestivo es un conjunto de órganos, con glándulas asociadas. Se encarga de transformar los alimentos en sustancias simples y fácilmente utilizables por el organismo.
Desde la boca hasta el ano, el tubo digestivo mide unos once metros de longitud. En la boca ya empieza propiamente la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química transformándose en el bolo alimenticio. Luego, el bolo alimenticio cruza la faringe, sigue por el esófago y llega al estómago, una bolsa muscular de litro y medio de capacidad, en condiciones normales, cuya mucosa segrega el potente jugo gástrico, en el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en el quimo.
A la salida del estómago, el tubo digestivo se prolonga con el intestino delgado, de unos seis metros de largo, aunque muy replegado sobre sí mismo. En su primera porción o duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.
El tubo digestivo continúa por el intestino grueso, de algo más de metro y medio de longitud. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos indigeribles de los alimentos
HEMOGLOBINA Y SU UNION AL OXIGENO
Casi todo el oxígeno en la sangre está contenido dentro de los eritrocitos, donde está enlazado químicamente a la hemoglobina.
Cada molécula de hemoglobina consta de cuatro cadenas polipeptídicas llamadas globinas, y cuatro moléculas de pigmento orgánicas en forma de disco, que contienen hierro, llamadas hem.
La parte proteínica de la hemoglobina está compuesta de dos canes a idénticas, cada una de 141 aminoacidos de largo, y dos cadenas B idénticas, cada una de 146 aminoácidos de largo.
Cada una de las cuatro cadenas polipéptidicas está combinada con un grupo hem. En el centro de cada grupo hem hay un átomo de hierro, que puede combinarse con una molécula de oxígeno. Así, una molécula de hemoglobina puede combinarse con cuatro moléculas de oxígeno, y puesto que hay alrededor de 280 millones de moléculas de hemoglobina por cada eritrocito, cada eritrocito puede transportar más de 1000 millones de moléculas de oxígeno.
HEMOGLOBINA Y SU CONFORMACION
En este esquema se ejemplifica la forma en la cual se unen cuatro cadenas polipeptídicas (globinas) las cuales van a conformar la hemoglobina, cada una de las cuales se une un grupo hemo, cuyo átomo de hierro es capaz de unir de forma reversible una molécula de oxigeno. El grupo hemo está formado por:
1. Unión del succinil-CoA al aminoácido glicina formando un grupo pirrol.
2. Cuatro grupos pirrol se unen formando la protoporfirina IX.
3. La protoporfirina IX se une a un ion ferroso (Fe2+) formando el grupo hemo.
La hemoglobina es una proteína tetrámera, que consiste de cuatro cadenas polipeptídicas con estructuras primarias diferentes. La hemoglobina presente en los adultos (HbA) tiene dos cadenas α y dos cadenas β. La cadena α consiste de 141 aminoácidos y una secuencia específica, mientras que la cadena β consiste de 146 aminoácidos con una estructura primaria diferente. Estas cadenas son codificadas por genes diferentes y tienen estructuras primarias diferentes. En el caso de las cadenas δ y γ de otros tipos de hemoglobina humana, como la hemoglobina fetal (HbF) es muy similar a la cadena β. La estructura tetrámera de los tipos comunes de hemoglobina humana son las siguientes: HbA1 tiene α2β2, HbF tiene α2γ2 y HbA2 (tipo menos común en los adultos) tiene α2δ2. Las cadenas α y β de la hemoglobina tienen un 75% de hélices alfa como estructura secundaria, con 7 y 8 segmentos respectivamente. Cada cadena polipeptídica de la hemoglobina está unida a un grupo hemo para formar una subunidad. Las cuatro subunidades de la hemoglobina en su estructura cuaternaria forman un tetraedro. Y sus subunidades se unen entre ellas por puentes de sal, que estabilizan su estructura.
1. Unión del succinil-CoA al aminoácido glicina formando un grupo pirrol.
2. Cuatro grupos pirrol se unen formando la protoporfirina IX.
3. La protoporfirina IX se une a un ion ferroso (Fe2+) formando el grupo hemo.
La hemoglobina es una proteína tetrámera, que consiste de cuatro cadenas polipeptídicas con estructuras primarias diferentes. La hemoglobina presente en los adultos (HbA) tiene dos cadenas α y dos cadenas β. La cadena α consiste de 141 aminoácidos y una secuencia específica, mientras que la cadena β consiste de 146 aminoácidos con una estructura primaria diferente. Estas cadenas son codificadas por genes diferentes y tienen estructuras primarias diferentes. En el caso de las cadenas δ y γ de otros tipos de hemoglobina humana, como la hemoglobina fetal (HbF) es muy similar a la cadena β. La estructura tetrámera de los tipos comunes de hemoglobina humana son las siguientes: HbA1 tiene α2β2, HbF tiene α2γ2 y HbA2 (tipo menos común en los adultos) tiene α2δ2. Las cadenas α y β de la hemoglobina tienen un 75% de hélices alfa como estructura secundaria, con 7 y 8 segmentos respectivamente. Cada cadena polipeptídica de la hemoglobina está unida a un grupo hemo para formar una subunidad. Las cuatro subunidades de la hemoglobina en su estructura cuaternaria forman un tetraedro. Y sus subunidades se unen entre ellas por puentes de sal, que estabilizan su estructura.
REGULACIÓN DE LA VENTILACIÓN POR EL SNC
La alternancia de inspiración y espiración es determinada por actividad rítmica y automática de centros nerviosos situados en el tronco cerebral. Estos centros reciben información de otras zonas del cerebro y de sensores situados en diversas partes de organismo , todo lo cual permite que la respiración se adecúe a variadas demandas metabólicas
Durante la respiración normal en reposo, la musculatura espiratoria casi no participa, ya que la espiración es un evento pasivo debido a la retracción elástica del pulmón distendido por la inspiración previa. Durante la primera parte de la espiración, persiste alguna activación de los músculos inspiratorios que aminoran la velocidad del flujo aéreo en la primera parte de la espiración, la cual cesa durante el resto de la espiración. Los músculos espiratorios son estimulados sólo cuando aumenta la demanda ventilatoria en forma importante
MUSCULOS DE LA RESPIRACION
Los pulmones se pueden expandir y contraer de dos maneras:
1) mediante el movimiento hacia abajo y hacia arriba del diafragma para alargar y acortar la cavidad torácica, y
2) mediante la elevación y el descenso de las costillas para aumentar y reducir el diámetro anteroposterior de la cavidad torácica.
La respiración tranquila normal se consigue casi totalmente por el primer mecanismo, es decir, por el movimiento del diafragma.
Durante la inspiración la contracción del diafragma tira hacia abajo de las superficies inferiores de los pulmones. Después, durante la espiración el diafragma simplemente se relaja, y el retroceso elástico de los pulmones, de la pared torácica y de las estructuras abdominales comprime los pulmones y expulsa el aire.
Sin embargo, durante la respiración forzada las fuerzas elásticas no son suficientemente potentes para producir la espiración rápida necesaria, de modo que se consigue una fuerza adicional principalmente mediante la contracción de los músculos abdominales, que empujan el contenido abdominal hacia arriba contra la parte inferior del diafragma, comprimiendo de esta manera los pulmones.
El segundo método para expandir los pulmones es elevar la caja torácica. Esto expande los pulmones porque, en la posición de reposo natural, las costillas están inclinadas hacia abajo lo que permite que el esternón se desplace hacia abajo y hacia atrás hacia la columna vertebral
CARACTERÍSTICAS DEL AIRE ALVEOLAR Y EL AMBIENTAL
El aire alveolar no tiene en modo alguno la misma concentración de gases que el aire atmosférico.
Existen varias razones para estas diferencias:
1.-El aire alveolar solo es sustituido parcialmente por el aire atmosférico en cada respiración;
2.-Se esta absorbiendo continuamente oxígeno del aire alveolar;
3.-El dióxido de carbono está difundiendo constantemente desde la sangre pulmonar a los alvéolos;
4.-El aire atmosférico seco que penetra en las vías respiratorias es humidificado antes de alcance los alvéolos.
Estando constituido por: Nitrógeno, Oxígeno, Vapor de agua, Ácido carbónico.
El aire atmosférico está compuesto casi en su totalidad por nitrógeno y oxígeno; normalmente carece de dióxido de carbono y contiene poco vapor de agua. Sin embargo, en cuanto el aire entra en las vías respiratorias es expuesto a los líquidos que revisten las superficies respiratorias. Incluso antes de que el aire entre en los alvéolos, queda totalmente humidificado. Debido a que la presión total de los alvéolos no puede elevarse por encima de la presión atmosférica (760 mm de Hg), este vapor de agua simplemente diluye los restantes gases del aire inspirado
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